Pedro Páramo es la novela de Juan Rulfo, escritor Mexicano, que traspasó su niñez –la ruina de su familia, las muertes de sus padres, la soledad – y sus conocimientos sobre la revolución de 1910 y sobre los indígenas –adquiridos como funcionario en la oficina de Migraciones del Instituto Nacional Indigenista- a una espléndida novela donde criticaría la sociedad rural de la época. El tópico de <<hijo busca padre>> es llevado a límites insospechados, tanto para el lector como para la literatura hispanoamericana. Desafortunadamente, el temor de no alcanzar de nuevo la misma grandiosidad que había obtenido con Pedro Páramo, impidió que volviese a empezar otra novela, limitándose a escribir cuentos.
Rulfo presenta como marco geográfico a Comala, un pueblo ilusorio que posteriores escritores utilizarían para dar a sus novelas un toque ficticio[1]. Dicho pueblo se caracteriza por que representa la creencia popular de que aquellas personas que mueren en pecado, vagan en forma de ánimas por el lugar donde vivían, hasta que las oraciones consiguen su absolución y su paso al cielo. Este hecho se puede confirmar la mujer de Doris nos cuenta la cantidad de almas que vagan en pecado por el pueblo[2].
La ruptura completa de la estructura cronológica y espacial de la nóvela, nos presenta un pueblo cuya situación se relaciona directamente con la del patrón (cacique) de una forma un tanto metafórica –llueve cuándo éste es feliz. La tierra se vuelve yerma e infecunda cuándo está triste -.
De los numerosos temas que Rulfo incluye en su novela, cabe destacar la muerta, la violencia y el caciquismo, de los cuales éste último es el más discutido. Pedro Páramo es un cacique. ¿Pero está justificada de alguna forma su maldad? Aunque de una forma un tanto abstracta, si lo está y por diferentes motivos.
Por un lado, su infancia influyó con gran fuerza en su comportamiento. Pedro provenía de una familia rica que se arruinó y el hecho de vivir en la pobreza, impulsa a las personas a la búsqueda de poder para conseguir lo deseado a cualquier precio. Además, su familia, no le tenía mucha estima. Su padre le consideraba tal incompetente que estuvo considerando la necesidad de mandarle a un seminario para que pudiera mantener como mínimo a su familia[3]. Pero a raíz del fallecimiento de su padre, comenzó su ascenso al dominio completo de todo lo que le rodeaba. Lo más inmediato fue el asesinato de aquellos que estuvieron en la muerte de su progenitor y desde ese momento e imparablemente se apoderó del sustento de los habitantes de Comala, la tierra, utilizando cualquier método que le fuera necesario para lograrlo.
Por otro lado, la personalidad de Pedro Páramo es muy compleja. Si se dijese que su maldad no está justificada, estaríamos diciendo que en él no hay un resquicio que se pueda salvar. No se debe olvidar que Pedro Páramo es una persona y que muy en el fondo de su comportamiento inmoral y de su calculadora frialdad, tiene un niño que no tuvo la posibilidad de crecer en un ambiente adecuado. Su amor platónico hacía Susana[4] nos muestra los deseos desesperados pero insatisfechos de un muchacho de apenas 7 años.
En mi opinión, Pedro obstruyo su niñez debido a diferentes sucesos que ocurrieron en su infancia y obstaculizaron así el desarrollo completo de su personalidad, de tal forma que en su paso hacía la madurez no pudo cultivar un comportamiento moral adecuado. De todas formas, no creo que sus acciones estén justificadas del todo por que muchas personas, aún teniendo unos agentes externos de influencia tan extrema, logran conservar una integridad y una moralidad relativamente adecuadas.
Esta novela me ha presentado una nueva perspectiva sobre la vida que un cacique lleva. Nunca había pensado que la situación de un pueblo bajo las manos de uno, pudiera ser tan mala y que sus habitantes pudieran caer tan bajo. Lo que sobresalen en la narración, que viene a cuento de este tema, es que Pedro, al contrario de otros caciques, muestra un sentimiento (bien escondido en el corazón) con un nombre claro: Susana.
[1] Macondo (García Márquez), Santa Maria (Onetti)…
[2] Secuencia 30 – página 111 (Edición decimonovena. CATEDRA)
[3] Secuencia 20 – página 98 (Edición decimonovena. CATEDRA)
[4] Secuencia 6, 64, 67, etc… (Edición decimonovena. CATEDRA)